La costa mediterránea se caracteriza por su grado de heterogeneidad y su variedad morfológica a través de sus más de 900 km que recorre de norte a sur. De este modo, encontramos majestuosos y peculiares lugares de la costa levantina, donde es posible encontrar cuencas endorreicas o «Lagoon» como se las conoce a nivel geomorfológico. Estas cuencas internas de origen marino o fluvial generalmente no tienen salida al mar y se caracterizan por su belleza y niveles de endemismos.

En este caso concreto, es una cuenca endorreica de origen marino, cuyo origen data de una antigua albufera que poco a poco se ha ido colmatando. Esto ha generado un ecosistema rico en fauna y flora y de una gran belleza no solo a nivel faunístico sino también ambiental.